Sin complicaciones. Se lo explicamos todo de forma clara, sin tecnicismos.
Hoy en día, cuando envía una factura, probablemente genera un PDF con Word o Excel y lo envía por correo electrónico. Es sencillo y funciona.
Pero eso ya no será suficiente.
La ley francesa impone un nuevo sistema: sus facturas deberán pasar por una plataforma autorizada que las transmite automáticamente a su cliente Y a la administración tributaria. ¿El objetivo? Luchar contra el fraude del IVA y simplificar los controles fiscales.
En la práctica, su factura deberá estar en un formato legible por ordenador (no solo un PDF clásico), y se transmitirá a través de un sistema seguro en lugar de un simple correo electrónico.
Dos fechas clave que debe recordar.
Todas las empresas (incluidas las micropymes y autónomos) deberán poder recibir facturas en formato electrónico.
En otras palabras: sus proveedores empezarán a enviarle facturas electrónicas. Usted debe estar preparado para recibirlas.
Todas las empresas deberán también emitir sus facturas en formato electrónico.
En otras palabras: ya no podrá enviar facturas PDF por correo electrónico a sus clientes profesionales. Todo pasará por la plataforma.
El sistema se basa en tres actores.
Es el que crea sus facturas en el formato correcto. Debe ser compatible con la reforma. Dolibarr, por ejemplo, lo es.
Es el "cartero" oficial. Transmite sus facturas a sus clientes y envía los datos a la administración tributaria. Debe elegir una.
Es el registro oficial gestionado por el Estado francés. Indica qué empresa utiliza qué plataforma, para que las facturas lleguen al destino correcto.
Un simple PDF ya no es suficiente. Estos son los formatos autorizados.
Es el formato más sencillo. Se trata de un PDF clásico (que puede leer normalmente) con un archivo de datos integrado legible por los ordenadores. La mejor opción para pymes y autónomos.
Un formato 100 % digital, legible únicamente por software. Estándar europeo, utilizado sobre todo para intercambios automatizados entre grandes empresas.
Otro formato 100 % digital, norma internacional. Utilizado principalmente por grandes grupos industriales para grandes volúmenes.
La facturación electrónica obligatoria solo afecta a los intercambios entre empresas francesas (B2B).
Pero existe una obligación adicional llamada e-reporting:
El calendario es el mismo: septiembre de 2027 para pymes y autónomos.
La administración ha previsto multas, pero también una cláusula de buena fe.
15 € por factura no emitida en formato electrónico, con un tope de 15 000 € al año.
500 € de multa si no ha elegido una plataforma autorizada (tras un requerimiento con plazo de 3 meses).
500 € por declaración no presentada, con un tope de 15 000 € al año.
No se aplicarán sanciones por una primera infracción si se regulariza la situación en un plazo de 30 días.
4 pasos sencillos para estar preparado.
Su herramienta de facturación debe poder generar facturas en formato Factur-X, UBL o CII. Si todavía utiliza Excel o Word, es momento de cambiar.
Debe inscribirse en una plataforma oficialmente autorizada por el Estado francés. Es ella la que transmitirá sus facturas y sus datos.
Su plataforma le inscribe automáticamente en el directorio nacional (PPF). Sus clientes y proveedores podrán así localizarle.
No espere al último momento. Pruebe el envío y la recepción de facturas con su plataforma para estar tranquilo el día D.
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